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CUESTIONARIO. CALO

2011 (abril)
Cuestionario: Calo, texto de Ricardo Mena publicado en Internet en el sitio  de información y teoría sobre la historieta Blog de cómics (entrada de 5 de abril de 2011: http://blogdecomics.blogspot.com.es/2011/04/cuestionario-calo.html).
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Cuestionario: Calo













Tus 3 cómics favoritos
- Rip Kirby -Alex Raymond
- El Cometa de Cartago -Ives Chaland
- La Noche de Siempre -Montesol y Ramón de España

Tus 3 películas favoritas
- Uno ,dos, tres - Billy wilder
- Centauros del desierto -John Ford
- Tarzan y su compañera -Cedric Gibbons

Tus 3 libros favoritos
- La Grua -Reiner Zimnik
- La Maquina del tiempo -Herbert George Wells
- El Laberinto Español -Gerald Brenan

Tus 3 discos favoritos
- The Bird of music -Au Revoir Simone
- Unrest -Erlend Oye
- No way down -Air France



3 sitios webs favorítos
- Cualquiera que tenga porno gratis

Tus 3 platos de comida favorita
- Salmorejo cordobes
- Chistorra con patatas fritas y alioli
- Spaguetis

Tu personaje de ficción favorito
- Groucho Marx



Tu ciudad favorita, real o de ficción.


- Esta me la salto pa que no se note que soy un paleto que casi no sale del pueblo





DESCONECTADOS: LA INCOMUNICACIÓN EN LA ERA DE LA COMUNICACIÓN

2011 (abril)
Desconectados: La incomunicación en la era de la comunicación, texto de Jesús Jiménez publicado en Internet en el sitio RTVE.es (entrada de 4 de abril de 2011: http://www.rtve.es/noticias/20110404/desconectados-incomunicacion-edad-comunicacion/421999.shtml).


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Desconectados (Diábolo ediciones) es la última joya de Calo (Juan Carlos San Román) un joven autor que se ha hecho un hueco gracias a sus historias sobre las relaciones humanas, llenas de sensibilidad y, sobre todo, de inteligencia.



"Este libro, nos cuenta Calo, incluye dos historias: la primera y más extensa, que da título al álbum, es una historia de dos amigos que entran en el videochat de una chica rusa que llega engañada a España (por un supuesto novio al que ha conocido por el chat y que utiliza una foto de un conocido futbolista) y que se ve obligada a trabajar en un videochat erótico. Una especie de comedia romántica".



"La segunda, continúa, se llama Rehacer mi vida, y es el relato de un joven abandonado por su novia que no lo asume muy bien, protagonizando varios desencuentros amorosos con su ex y otras chicas".



"Mi mayor influencia son las comedias clásicas americanas"

Con estos elementos, Calo construye dos historias muy bien engrasadas que nunca se sabe donde nos van a llevar, como las comedias norteamericanas de guerra de sexos de los años treinta y cuarenta, de las que se confiesa admirador.

"Mis mayores influencias no son de otros artistas de cómic, sino del cine clásico, por eso mis historias son costumbristas y muy reales, aunque con mucho humor. Por ejemplo, me encantan las películas de Billy Wilder o las comedias de Howard Hawks".

"También, continúa, las series británicas de televisión con humor costumbrista".

Y aunque sus historias fluyen con una naturalidad asombrosa gracias a esa vitalidad y al sentido del humor, si escarbamos en la superficie, descubrimos que el autor no evade otros temas más profundos como la soledad, las crisis personales, el sexo en internet y, sobre todo, las relaciones de pareja.



Un dibujo "bonito"

Calo confiesa que su dibujo esta muy influenciado por la línea clara francobelga, sobre todo por su autor favorito: Yves Chaland (El cementerio de los elefantes) uno de los responsables de relanzar la línea clara en Francia en los años 80. También otros grandes como Daniel Torres, Miguel Calatayud, Montesol o Bartolomé Seguí.

"Esa línea clara, asegura, es muy útil a la hora de narrar. Y si le sumamos los colores claros y limpios, las páginas son muy fáciles de leer porque lo ves todo al primer golpe de vista. Ese dibujo tan limpio y bonito es perfecto para historias de relaciones entre personajes"

"Siempre uso un dibujo muy expresivo y narrativo, que sea simple pero muy bonito de ver", sentencia.



"Nunca sé lo que voy a hacer"

"No sé cómo me surgen las ideas, asegura Calo, son muy espontáneas. Casi siempre me vienen a través de imágenes: Por ejemplo, la historia de la relación de la chica rusa y el joven a través del chat me pareció interesante a partir de la imagen de la chica en la pantalla. Y la segunda historia partió de la imagen de un joven tumbado en el sofá porque le había dejado la novia".

"Todo lo que hago es muy diferente. Y sí, siempre metes algo de ascendencia propia, es inevitable".

En noviembre pasado, Calo ganó la segunda edición del Premio de Novela Gráfica Dibujando entre Culturas, dotado con 15.000 euros y la publicación de la obra, y convocado por la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo. Y actualmente trabaja en ese cómic titulado Mediterráneo antiguo.

"Es una novela gráfica, nos cuenta, sobre personajes que viajan... y acabo mezclando comedia juvenil con elementos fantásticos".
 

ZN ENTREVISTA A… CALO

2011 (junio)
Desconectados y ZN entrevista a... Calo, textos de Toni Boix publicados en Internet en el sitio de información y teoría sobre la historieta Zona Negativa (entrada de 23 de junio de 2011; http://www.zonanegativa.com/?p=28394).
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Desconectados, Calo; Diábolo Ediciones; 124 págs., color, 15’95 €.


Desconectados ofrece la posibilidad de acercarse al personal universo del creador valenciano Calo a partir de dos historias distintas en cuanto a planteamiento y tonalidad, aunque ambas totalmente en sintonía con la trayectoria del autor español que -posiblemente- mejor sepa trabar en sus relatos los vaivenes típicos del mundo de las relaciones afectivas.



La primera de estas dos historias, la que da título al volumen, arranca desde los puertos del humor para, en un viraje progresivo, finalizar su periplo en ribas de marcada melancolia. De hecho, es la vitalidad y el optimismo de la protagonista del relato, una belleza rusa que recurre a los videochats eróticos para sufragarse su estancia en nuestro país (así como todas las vicisitudes que le ocurren mientras desempeña su trabajo), la que condiciona en sus inicios el espíritu liviano y cómico de la narración. Ahora bien, cuando contemplamos cómo la realidad casi inocente de la encantadora Zarinaxxx impacta en la vida de Garrido, un cincuentón aficionado a todo tipo de sexo remunerado, y sobre todo en la de srgarcia, un apuesto tipo de treinta y tantos al que en apariencia nada le falta para ser feliz, es cuando Calo asesta sus mejores golpes y consigue conjurar esas extrañas sensaciones de añoranza, insatisfacción y “ausencia” que, de vez en cuando, acechan a cualquier hijo de vecino. Calo demuestra entonces que sus propuestas no sólo destacan por el atractivo de sus chicas y por su facilidad para urdir tramas románticas de trasfondo gracioso, sino también y por encima de todo por esa innata capacidad de la que hacen gala los auténticos creadores cuando se trata de transmitir emociones complejas, contradictorias y profundamente humanas. Así lo hace en este trabajo donde, también, consigue armonizar de forma notable un discurso visual donde se alterna la perspectiva de pantalla de videochat con la secuencialidad propia de una historieta de encuadres muy estudiados, brindándonos una narración redonda en casi todos los sentidos.



Aviso de Spoiler
La narración en paralelo de las vidas de García y Zarina confluye en esa estupenda tira final donde la confrontación de las dos últimas viñetas lo dice todo.





Sin embargo, no se acaba aquí la oferta de este cómic, puesto que todavía resta hablar de Rehacer mi vida, segundo relato incluido en el tomo, historieta recuperada de cuando los tiempos de colaboración con la revista Idiota y diminuto y completada por Calo para la ocasión.



Asistimos aquí a un importante cambio de enfoque respecto al cuento anterior: prima el humor por encima de cualquier otra consideración, el relato es fuertemente episódico y el grafismo se acerca más a la caricatura de lo que es habitual en los últimos trabajos del autor. La misma historia es también algo más errática que en Desconectados y avanza se diría que en espiral hacia un desenlace catárquico y divertido que, de nuevo, nos encara con el habitual discurso de Calo: cuando de asuntos del corazón se trata, los seres humanos tendemos a comportarnos de forma incomprensible. Dicho sea de paso, y a pesar del tono marcadamente desenfadado de esta comedia romántica al estilo de Cuatro bodas y un funeral, la tendencia a los extremismos inverosímiles de este tipo de relatos permite que el autor nos ofrezca una bellísima escena en la que dos novios, justo después de haber discutido despiadadamente, permanecen llorando en posición fetal uno a cada lado de la puerta que los separa: mejor imposible.


La escena mencionada





ZN ENTREVISTA A… CALO




Toni Boix: Te he oído decir que tus historias tienen mucho de improvisación a partir de unos personajes más o menos definidos. ¿Cuáles fueron las respectivas ideas motrices que animaron la creación de Desconectados y Rehacer mi vida?



Calo: Llámalo improvisación o llámalo torpeza a la hora de escribir. A mí me resulta relativamente fácil narrar e inventar diálogos más o menos graciosos, pero me cuesta mucho crear el argumento. Es habitual que rehaga por completo un guión teniendo medio tebeo dibujado.



La idea de hacer Desconectados surgió un poco por desánimo. Mi anterior trabajo, Bacterias, fue el primero publicado por una editorial grande (Planeta), sin embargo las ventas y la repercusión fueron como de una editorial pequeña. Así que para el siguiente proyecto pensé en meter algo de sexo para llamar la atención.



Rehacer mi vida es como una canción, por eso tiene voz en off, un recurso que no me gusta demasiado usar, y tiene textos en plan: “¡Ya está bien de autocompasión! ¡Tengo que recoger los restos de mi naufragio personal!” Pretendía ser como la plasmación en viñetas de una canción pop de amor, o de deshamor más bien.



Toni Boix: Uf, vayamos por partes. Dices que a veces has tenido que rehacer por completo un guión. ¿Por qué motivo? ¿Tiene que ver con el hecho de partir sin un argumento del todo claro, con lo que eso conlleva de riesgo de que la historia acabe careciendo de “alma”?



Calo: Digamos que yo escribo el guión (mentalmente) mientras lo dibujo. Si tardo año y medio en dibujar un libro, dedico todo ese tiempo a madurar la historia en mi cabeza. El riesgo a que aludes no lo veo en absoluto.



Toni Boix: Por otro lado, respecto a lo que comentabas de la escasa repercusión comercial de Bacterias, ¿qué expectativas te habías creado y cómo viviste que no se cumplieran?



Calo: Supongo que por el simple hecho, como digo, de tratarse de una editorial más grande se hace uno ilusiones de una repercusión “mayor”, así en abstracto, sin concretar. Yo comprendo que Bacterias es un libro difícil de vender. Ya lo tenía prácticamente acabado cuando se lo ofrecí a Ricardo (Esteban Plaza). De no ser así habría intentado hacer algo más atractivo.



De todas formas ya tengo asumido que nunca seré un “fan favorite”; si al menos fuera un tío guapo…



Toni Boix: Siguiendo con las temáticas subyacentes en tu primera respuesta, resulta curioso que si en Desconectados querías usar el sexo como reclamo para el lector, el enfoque que le dieses a ese apartado fuese tan “en diferido”, sin que haya ningún tipo de intercambio físico entre los personajes. ¿Fue algo que planteaste así de forma deliberada?



Calo: Claro, es que aunque lo planteara como un recurso de atracción, lo que no quería era hacer porno. El sexo tenía que estar justificado. Y la combinación de sexo e internet me pareció una idea doblemente atractiva.



Toni Boix: ¿Qué te ha hecho pensar que ambas historias podrían casar bien en un mismo libro no teniendo exactamente el mismo tono ni el mismo abordaje gráfico?



Calo: Ambas son historias de parejas condenadas a no estar juntas, a pesar de que seguramente los protagonistas estén hechos el uno para el otro. O no. No lo sabemos, nunca lo sabremos.



Toni Boix: Toda tu respuesta parece teñida de un punto ambivalente que se diría te resulta muy propio. ¿Conceptualmente hablando, te resulta necesario huir de los lugares comunes, estandarizados y herméticos?



Calo: Sí, nos han acostumbrado a que las historias deben tener un comienzo, un desarrollo y un final. Un final feliz, o un final triste. Creo que esto debería estar superado.



Toni Boix: Dado que Rehacer mi vida es un relato episódico que dejaste interrumpido para terminarlo ahora, después de algunos años, me pregunto hasta qué punto tenías ya entonces en mente su final actual o si, por el contrario, tenías previsto que la historia fuese por otros derroteros (de hecho, al principio el protagonista tiene toda la pinta de estar incubando alguna enfermedad de transmisión sexual).



Calo: En este caso sí que es verdad que empecé sin una idea clara. No sabía cuantas entregas iba a hacer, ni por dónde iba a tirar. Cuando desapareció el Idiota y Diminuto (fanzine donde se publicaba) se quedó a medias y sin mucha intención de retomarlo.



Hace ya un tiempo, me decidí a terminarla, pero por unas circunstancias largas y penosas de explicar, los originales con la historia completa estuvieron en paradero desconocido aproximadamente durante dos años, ¡y no tenía copia digital!
Por fortuna los recuperé a tiempo para incluirlo en el Desconectados.



Lo del bulto en la polla es en realidad una morcilla autobiográfica. Resultó ser sólo un grano descomunal que desapareció en pocos días, pero menuda experiencia más molesta.



Toni Boix: Aunque en Zona Negativa llevamos un montón de entrevistas realizadas, creo que este es la confesión más íntima que nos han hecho. Al menos, no creo que nadie antes nos haya hablado de “sus partes”. Mención de Honor. Volviendo al tema, ¿por lo que dices, este libro estuvo a punto de quedarse sin Rehacer mi vida?



Calo: Le dejé las páginas a un individuo para que las escaneara y me las perdió. Con el tiempo, haciendo mudanza las encontró no sé donde y me las devolvió.



Toni Boix: En las primeras páginas de Desconectados me sorprendió que incluyeses sombras mediante masas de negro, algo poco usual en tu grafismo de línea clara. A nivel gráfico, ¿te gusta sorprenderte a ti mismo o, simplemente, es que todavía estás “buscando”?



Calo: Todavía estoy buscando, siempre estoy buscando. Y puede que sea un error, a veces creo que me preocupo demasiado en agradar al lector. Seguramente debería concentrarme más en disfrutar dibujando.



Toni Boix: Pregunta obligada… ¿hacia dónde crees que derivaría tu estilo si te preocuparas menos de agradar al lector y te concentrases más en disfrutar dibujando?



Calo: No sé si cambiaría mucho, pero trabajaría más confiado sabiendo que voy a vender 20.000 ejemplares de mis tebeos. Soy bastante inseguro, de hecho llevo un rato pensando que sólo estoy diciendo tonterías.



Toni Boix: Vaya, pues lo siento pero prosigo abundando en tu abordaje gráfico. ¿La inclusión en Desconectados de bastantes tramas y texturas generadas por ordenador está relacionada con los muchos momentos en los que pareces abocar al lector a una pantalla de pc?



Calo: La inclusión mediante técnica digital de tramas, texturas e incluso de imágenes para los cuadros y detalles para la decoración de los escenarios, pretendía crear la sensación para el lector de que está viendo algo real. Los bordes de la webcam, los botones, todo. El lector tiene que olvidarse de que está leyendo un tebeo y sentir que es él el que está sentado delante de la pantalla hablando con la chica.



Toni Boix: Pero eso choca bastante con tu dibujo, que siendo muy atractivo y fresco, es también muy icónico y se aleja bastante de enfoques más realistas. De hecho, se diría que tu representación de la realidad lo es en tanto en cuanto huye de lo fotográfico. Aunque ciertamente tu dibujo case bien con el marco realista que representa esa pantalla de ordenador, no tengo tan claro que te sean necesarias esas tramas mecánicas si realmente su objetivo es capturar “lo real” en tus dibujos. Asumo que no estarás de acuerdo conmigo pero, puestos a hablar de esto, ¿qué margen crees que tiene tu grafismo a la hora de incorporar elementos de índole hiperrealista?



Calo: No, estoy de acuerdo contigo. Viendo ahora las páginas impresas, eliminaría algunas cosas.



Toni Boix: Ejem, me has dejado sin palabras… A ver… ¿te preocupaban las limitaciones en cuanto a narrativa visual que podía comportarte esa perspectiva de pantalla y el que algunos momentos de la historia aparentasen ser los de un cómic pornográfico?



Calo: La perspectiva de pantalla de hecho me facilitó mucho la narración, al poder separar el texto de la imagen cada vez que me hacía falta. En cuanto a lo pornográfico, creo que el límite que lo define es algo más bien subjetivo. Yo tenía claro que la historia debía tener sexo explícito, porque quería ser lo más realista posible y desde luego tenía claro que no estaba haciendo porno (que no me supone ningún problema; ya lo hice una vez para la revista Eros).



 Páginas donde se observa el cruce entre lo icónico del grafismo de Calo y su uso de las texturas digitales




Toni Boix: Repites otra vez lo del realismo. ¿Por qué esa necesidad cuando tu enfoque está más cercano a la comedia romántica que al documentalismo?



Calo: Parece que asocias realismo con seriedad, yo lo asocio a credibilidad.



Toni Boix: Vale, otro punto para ti. Permíteme ahora el atrevimiento de que te pregunte cómo fue eso de documentarse sobre los videochats eróticos.



Calo: Agradable. Me había pasado un año documentándome sobre maquinaría de obras para un trabajo de ilustración. El cambio fue estimulante.



Lo mejor de todo es que no me tuve que gastar dinero. Como se ve en el tebeo, hay páginas que te permiten ver y chatear con las chicas antes de “ir a privado”.



Recuerdo una chica, rusa, claro. Morena, con un cuerpazo imponente y unos ojos fascinantes. Coincidió que varios tíos le entraron pidiéndole cosas raras. Uno le preguntó si en privado se metía el puño entero por el culo, ella le respondió que con cuatro dedos era suficiente, otro le pregunto si tenía la regla, por lo visto tenía el antojo de ver el tampón ensangrentado. Ante semejante panorama me solidaricé con ella, le dije que por allí había mucho crápula suelto y que yo pensaba que a veces hablar es mejor que el sexo. Ella estuvo de acuerdo. Por lo visto la chica tenía un bagaje sentimental escasamente memorable.



Toni Boix: En esta historia, como en Bacterias, conviven momentos de humor con otros en los que una cierta sensación de fractura existencial de los personajes emerge desde lo más hondo de lo que cuentas. ¿Qué llevas dentro para que te salgan estas cosas?



Calo: Lo que me gusta es escribir sobre personas. Las personas sienten y padecen. Además la tristeza y la melancolía son muy estéticas. Tratar historias dramáticas con sentido de humor es una forma de terapia.



Toni Boix: No estoy seguro de entenderte. ¿Parte de la motivación de tu trabajo parte de esa voluntad terapéutica?



Calo: Claro, ¿hay otro motivo para hacer tebeos? Desde luego no es por la recompensa económica.



Toni Boix: Vale, vale, no sigo por ahí. Volviendo con el tema de las ambivalencias en tus relatos en temáticas y tonos, uno casi diría que zarinaxxx y sgarcia protagonizan relatos totalmente distintos: más desenfadado el de ella, de un realismo ligeramente trágico el de él. ¿Cómo consigues amalgamar esa disparidad de enfoques y de qué manera crees que uno y otro suman en el resultado final?



Calo: Zarinaxxx tenía que ser un personaje con el carácter positivo y vitalista. Srgarcia tenía que ser el contrapunto, se supone que lo tiene todo, esposa, hijo, trabajo, una vida cómoda y sin embargo es infeliz. Es una paradoja.



Los primeros compases de Desconectados, protagonizados por Zarina, están presididos por el humor




Toni Boix: Dado tu interés por lo real, ¿hasta qué punto crees que esa vitalidad de Zarinaxxx es fiel al perfil de las mujeres que conociste durante la etapa de documentación para la obra y, en especial, al de esa mujer rusa de bagaje sentimental escasamente memorable?



Calo: El positivismo de Zarinaxxx refleja la personalidad de esas chicas tanto como la mía propia. Todos mis personajes tienen algo de mí, incluido los femeninos, yo creo que eso es inevitable.

¡QUÉ HE HECHO YO PARA MERECER ESTA CARA!

2009 (septiembre)
¡Qué he hecho yo para merecer esta cara! Entrevista a Calo, texto de Roger Omar publicado en Internet en los sitios soyunperroblanco (entrada de 23 de septiembre de 2009: http://soyunperroblanco.wordpress.com/2009/09/23/%C2%A1que-he-hecho-yo-para-merecer-esta-cara/) y Guía del cómic.es (septiembre de 2009: http://www.guiadelcomic.es/calo/entrevista-2009-bacterias.htm).

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¡QUÉ HE HECHO YO PARA MERECER ESTA CARA!



ENTREVISTA A CALO
CON MOTIVO DE LA PUBLICACIÓN DE SU ÁLBUM “BACTERIAS” (PLANETA DEAGOSTINI, 2009).
CALO (Castellón, 1972) // Dibujante // www.ladosoleado.blogspot.com

(POR ROGER OMAR)








-¿Cala Calo?
¡Qué va! Dejo poquísima huella por donde paso.



-Siento decepcionarte, pero el 90% de la actividad de un artista es puramente onanista.
Eso lo dice Vincent, el protagonista de “Bacterias”. En mi caso la mayor parte de mi actividad es basura alimenticia.



-¿Eres un optimista, a tu pesar?
Soy un pesimista-optimista y siempre pienso que todo acabará mal, pero al final acabo buscando el lado positivo dentro de lo malo. El humor es mi método de defensa.



-¿Cuál es el atractivo del Señor Jean?
Que Berberian consigue que parezca fácil algo muy difícil. Me maravilla la gente que consigue eso, ya sea un tebeo, una melodía, un cuadro, una película… Algo que tenga una apariencia sencilla y sin embargo consiga emocionar, es fascinante. Y no me refiero sólo al dibujo. El guión también.



-Has publicado apenas una pequeña parte de lo que dibujas, ¿por qué dejas tebeos a medio hacer?
Soy muy inseguro. Todas la historietas las empiezo con muchas ganas, pero cuando llego a la página 10 las dudas me acribillan. A veces me ganan y la cosa se queda a medias. Me gustaría ser esa clase de gente que tiene muy claro lo que quiere hacer. Yo cambio de opinión continuamente.



-¿Cómo concibes tus historias: antes o mientras las dibujas?
Puedo tener la historia bastante clara en mi cabeza antes de empezar, y cuando llevo medio tebeo dibujado cambiar todo el final. Lo cierto es que cuando estoy dibujando veo cosas y se me ocurren ideas o recursos narrativos que no me salen al pensar el guión.



-Eres asiduo seguidor de series y comedias televisivas, ¿cuáles han influido en tu modo de contar?
¡Uf, no acabaría nunca! He visto muchísima tele desde niño. En el caso de “Bacterias”: Elodie y sus hermanos son “Los chicos del 47 A”, Vincent es Hank Moody de “Californication”, las escenas del hombre del futuro son de “Doctor Who”, y el homínido prehistórico viene de los documentales sobre el origen del hombre (me fascinan). Mis guiones son el resultado de 37 años viendo televisión. Me ha influido muchísimo, más que los tebeos que haya podido leer.







-En tus historias siempre hay mujeres. Eres tímido. ¿Cómo consigues construir tan atinadamente a tus mujeres?
Pues no lo sé, construyo personajes femeninos que me seduzcan. Necesito enamorarme de mis personajes, sino me aburro muchísimo.



-Sueles cambiar de estilo de dibujo de un tebeo a otro, ¿por qué este cambio?, ¿cómo percibes tu evolución gráfica?
Me aburre dibujar siempre igual. Lo que he publicado tiene un estilo parecido, pero en el cajón de lo inacabado y en bocetos hay más variedad aún. No se trata de una evolución, simplemente voy buscando el estilo más apropiado para contar cada historia, o es lo que me pide el cuerpo. Unas veces me apetece dibujar casi realista y otras simplifico al máximo, pero siempre respeto la línea limpia y el dibujo claro. No sé meter manchas negras. En “Bacterias” todas las manchas de negro están puestas con el ordenador, incluido el pelo negro de Vincent.



-¿Piensas en la línea clara mientras te cepillas los dientes?
Cuando me cepillo los dientes lo único que pienso es ¡qué he hecho yo para merecer esta cara!



-Tu relación con tu hermano Sanro es muy buena, ¿interviene en tu trabajo, te sopla el argumento?
No. Soy bastante egoísta y posesivo con mi trabajo. Y hago mal, porque sus consejos suelen ser buenos.



-Juegas con una variedad de géneros, pero tus historias tratan siempre sobre relaciones. ¿Usas los géneros sólo como excusa para hablar de sentimientos?
Me parecen muy bien las historias fantásticas y de aventuras, pero no me interesa solamente ver al bueno y el malo persiguiéndose para pegarse. Me interesan más los personajes que las historias. Hago tebeos para hablar de gente y de sentimientos, y me interesa más el modo de contar la historia que el argumento en sí.



-Has dibujado el guión de otros (Nacho Casanova, Stygryt). ¿Qué placer encuentras dibujando tus propias historias?
Nacho y Christophe son amiguetes, y trabajar con ellos siempre es un placer. Además, por mucho que los conozca, siempre me sorprenden con cosas que a mí no se me ocurrirían. Pero dibujar mis propias historias es como jugar a ser dios.



-¿Cuál de tus libros es el más personal?
Yo me implico emocionalmente con todos mis tebeos. Mis personajes son una proyección de mi personalidad, son como yo, o al menos como me gustaría ser. Pero ellos son mucho más interesantes porque sólo heredan las cosas buenas de mí. Las malas las sufro yo solo.



-Si te preguntan de qué van tus tebeos, ¿cómo lo explicas?
En general llevo muy mal que me pidan que describa de qué van mis tebeos. ¡Nunca sé qué decir! Mis historias explicadas en voz alta suenan muy ridículas.



-¿Por qué se te resiste el mercado francés?
¿La línea clara ha pasado de moda? Cada vez que muestro un proyecto a un editor francés me pone una excusa diferente. Al final, la impresión que me queda es que encuentran mi estilo anticuado y poco comercial. Probablemente en los 80 lo habría tenido más fácil.



-Di algo tuyo que te guste.
¿Aparte de mi perfil griego y mi físico portentoso? Mi imaginación.



-¿Cuál fue el tiempo de trabajo para “Bacterias”?
La confección del álbum sufrió varias interrupciones y a mitad del libro estuve a punto de dejarlo. Pero el tiempo real no fue demasiado: una media de 2 páginas diarias, unos 3 meses.



-De la autoedición a Planeta DeAgostini, ¿te quedan recuerdos?
De la autoedición no me quedan buenos recuerdos. Eso de venderse a uno mismo no es lo mío. Bastante cuesta hacer tebeos para encima tener que venderlos.



-En “Bacterias” hay un mono emparentado con lo abstracto (pag 105)…
No sé dibujar bichos raros, y siempre digo que dibujo como me sale, no como yo quiero.



-Han pasado 3 meses desde que “Bacterias” vio la luz. ¿Qué sabor te ha dejado?
Agridulce. En cuanto acabo de dibujar un tebeo sólo veo los fallos y las cosas que me gustaría mejorar. Quizá, para disfrutarlo un poco más, debería esperar un poco de tiempo antes de revisarlo.



-¿Te marcaron/te marcaste alguna pauta o restricción al dibujar “Bacterias”?
No, porque el libro ya estaba casi acabado cuando se lo ofrecí a Ricardo. Y toda la gente con quien he tenido contacto en la editorial se ha mostrado encantada con el resultado. ¡Qué majetes!



-La Grúa, de Reiner Zimnik, ¿me lo recomiendas?
Sí, “La Grúa” es un libro muy bueno. Es antidepresivo y te lo lees con una sonrisa en la cara.







-En “Ángela y Clara” (2000) hay un perfecto juego de líneas que confluyen en cada viñeta. En el caso de “Bacterias” dibujas espacios más abiertos, menos cargados. ¿Es a causa del número de páginas (106)? ¿PodrÍa el Calo de hace 9 años condensar la misma historia en 53 páginas?
Se me da bien la síntesis, pero esta historia pedía cierta pausa. De todas formas es un tebeo muy ligero, se lee en un soplo porque hay muchas páginas mudas, pero no superfluas; creo que todas aportan carga emocional. El dibujo es más simple para ahorrarme trabajo, pero esa simplicidad me ha permitido hacer experimentos visuales, como los de las páginas 92 y 93 que casi no tienen fondos y sin embargo creo que son bonitas y refuerzan la sensación de tristeza y soledad del personaje.



-¿Qué es la belleza?
Hace unos años mi respuesta habría sido más poética. Pero después de tanto tiempo sufriendo inseguridad laboral, la belleza es un talón con varios ceros.



-¿Qué cosas fresquitas hay por hacer un domingo en Castellón?
Tenemos playa y montaña a tiro de piedra. Castellón es un pésimo lugar para encontrar trabajo como dibujante, pero es un sitio bastante bueno para vivir.



-Imaginemos: vives en pueblo de dibujantes vivos y muertos. ¿A quién te gustaría tener como vecinos?
¡Joder, que mal rollo! Preferiría tener como vecinas a Kirsten Duns y Anna Paquin. Bueno, no me importaría conocer a Alex Raymond, ese tío sí que dibujaba mujeres con glamour. ¿Sorprendido?



-Di algo bonito de Sergio Córdoba.
Otro amiguete. Sergio es uno de los autores más inteligentes de toda España y parte de Portugal. Y además tiene un culito muy sexy.



© TODAS LAS IMÁGENES DE CALO.



(Entrevista publicada en Guía del Cómic).






LIBROS DE CALO
-Alice. Autoedición. 1992
-Dios los cría. Under Cómic. 1999.
-Ángela y Clara. Las chicas con los chicos. Under Cómic. 2000.
-Al Servicio de las Damas. Ediciones de Ponent. 2003.
-Recluta con Alien… y dos historietas más. Aleta Ediciones y Dibbuks. 2007.
-Bacterias. Planeta DeAgostini. 2009.




En la época pre-photoshop, la del recorta-pega y las fotocopias, tuve la suerte de colaborar en fanzines donde descubrí el trabajo de Calo. En esas historietas primerizas ya destacaban su talento gráfico y su habilidad de contar historias en forma de viñetas. Sus referentes eran incuestionables (Chaland, Jaime Hernandez), pero sus páginas tenían personalidad propia. Con el tiempo, el dibujo de Calo ha ido depurándose en dirección elegante y precisa, para plasmar una manera de ver el mundo en la que los géneros se mezclan bajo el prisma de la comedia ligera, la poesía y hasta el absurdo. Y además es bonito-bonito.
Sergio Córdoba

UN TEBEO MUY ÍNTIMO

2009 (septiembre)
Un tebeo muy íntimo, texto de Borja Crespo publicado en Internet en el sitio elcorreo.com (entrada de 9 de septiembre de 2009: http://www.elcorreo.com/vizcaya/20090911/cultura/tebeo-intimo-20090911.html).

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Un tebeo muy íntimo

Calo narra en 'Bacterias' «una historia de amor pura y dura» con su habitual trazo de línea clara y colores planos

11.09.09 -




BORJA CRESPO








Las historieta costumbrista, de grafismo cercano a la línea francobelga, es el fuerte de Juan Carlos San Román (Castellón, 1972), alias Calo. 'Bacterias' (Planeta DeAgostini) es «una historia de amor pura y dura», según su autor. Romanticismo a flor de piel, protagonizada por una joven huérfana, responsable del cuidado de sus hermanos pequeños. Su relación con su vecino, un pintor bohemio, vertebra un cómic de trazo simple y colores planos, que surgió como una propuesta con visos de venderse en mercados extranjeros: «Un intento de hacer un tebeo al gusto del mercado francófono».
Calo inició su andadura en el campo del dibujo gracias a propuestas autoeditadas de sugerente título: 'Nómadas', 'La O con un canuto', 'Alice' y 'El lado soleado'. Colaboró en cabeceras independientes de reconocida calidad -'Idiota y diminuto', 'Como vacas mirando el tren'-, un paso adelante que se vio reforzado con la aparición de su primer comic-book, 'Dios lo cría', a finales de los 90. Una serie de tiras para 'Rock de Lux' y colaboraciones en la revista '¡Dibus!' también figuran en su carrera.
«Siempre he pensado que lo que a mí me gusta es contar historias, y los tebeos es un vehículo válido como cualquier otro para hacerlo», comenta Calo. «Si yo fuese una persona más ambiciosa y emprendedora, probablemente estaría haciendo cine o algo así, más gratificante económica y socialmente. Pero, al final, reconozco que encuentro un placer especial en contar mis historias en cuadritos pequeños. Seguramente me moriré haciéndolo».
Un autor metódico
El cómic como pasión, profesión y filosofía de vida. «Al principio, como casi todo el mundo que empieza, dibujaba metiendo muchas rayitas. Pero con el tiempo descubrí que, cuanto más limpio, más bonito, y empecé a copiar a los genios de la línea clara francobelga: Hergé, Chaland, Clerk, Floc'h... Simplifiqué mi estilo todo lo que pude. Ahora que estoy intentando publicar en Francia me encuentro con que la línea clara ha pasado de moda. Voy a tener que buscar influencias nuevas».
Calo no se considera un autor metódico. «Parto de ideas bastante simples y dejo margen para la improvisación», señala. «Como explico en el propio libro, las mejores ideas se me ocurren dibujando. Es como si necesitara vivir las historias para saber lo que tiene que pasar, y dibujar es para mí es una forma de vivirlas». El dibujante constata que es complicado vivir de la historieta: «Si publicas para alguna editorial extranjera, es posible vivir de ello y alguno incluso lo hará muy bien. En mi caso, lo tengo que alternar con otros trabajos». La ilustración ocupa bastante su tiempo en este sentido. Calo sabe vender bien 'Bacterias': «Es ligero, se lee sin esfuerzo y además es bonito».



24ª EDICIÓN PREMIOS DIARIO DE AVISOS

2001
24ª edición Premios Diario de Avisos, texto de Manuel Darias publicado el 18 de marzo de 2001 en Diario de Avisos, Santa Cruz de Tenerife (Canarias).


ENTREVISTA DIARIO DE AVISOS, 2001

2001 (octubre)
Entrevista con Calo, Premio Diario de Avisos al mejor guión de humor por "Ángel y Clara", texto de Manuel Darias sobre declaraciones de Calo publicado el 14 de octubre de 2001 en Diario de Avisos, Santa Cruz de Tenerife (Canarias).

LA AGONÍA DEL CÓMIC

2000 (marzo)
La agonía del cómic, texto anónimo aparecido en el número de 12 de marzo de 2000 de El Cultural, suplemento del diario El Mundo; edición de Unidad Editorial Información General, Madrid; junto a una introducción de Felipe Hernández Cava, recoge declaraciones de Sequeiros, Nacho Casanova, Fontdevila, Ágreda, Brocal, Calo, Mauro, Fito, Monteys y Valenzuela, acompañadas de imágenes de muestra de trabajos de todos ellos y portada de Brocal [la de Calo es una ilustración previamente inédita].

PORTAFOLIO: CALO

2000 (septiembre)
Portafolio: Calo, texto de J.Edén sobre declaraciones de Calo, para el nº 21 (septiembre de 2000) de la revista teórica sobre la historieta U; edición de La Factoría de Ideas, Madrid [acompañan al texto numerosas ilustraciones y fragmentos de historietas, la mayoría previamente inéditos]. [Disponible en Internet, desde junio de 2009 en: http://www.guiadelcomic.es/calo/entrevista-u21.htm].

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PORTAFOLIO: CALO



He de confesar que siempre he sido un lector perezoso, no sé realmente por qué motivo decidí que quería dedicarme a esto, puesto que mi afición a los tebeos nunca fue mayor que cualquiera de mis otras aficiones, la televisión, el cine, la música... De hecho, dedico mucho más tiempo a ver la tele o a oír música, que a leer tebeos (de libros ya ni te cuento; creo que la última vez que tuve uno entre las manos, Reagan era todavía presidente de los Estados Unidos). Puedo pasarme varias semanas sin leer un solo tebeo, pero no puedo pasarme ni un solo día sin mi ración de teleburra, ni de contaminación sonora. O sea, que mi forma de entender y de hacer tebeos no es la de un fanático.


A mí lo que me gusta es contar historias y lo de dibujarlas es una parte incómoda, pero necesaria, del proceso de contar esas historias.



Básicamente, a mí lo que me gusta es contar historias y lo de dibujarlas es una parte incómoda, pero necesaria, dentro del proceso de contar esas historias. Y eso sí que es realmente importante: me encanta inventar historias, lo hago continuamente, sin darme ni cuenta. Mi cuerpo puede estar haciendo cualquier cosa y mi cerebro va a la suya. Mi principal problema como historietista, es que nunca puedo dibujar todas las ideas que tengo lo suficientemente deprisa, y al final muchas ideas se mueren sin haber sido desarrolladas. Para colmo, me temo que soy un dibujante bastante lento. Precisamente, debido a lo poco que me gusta dibujar, al final me he acostumbrado a trabajar sin guion, improvisando las historias mientras las dibujo; de ese modo puedo dibujar lo que más me apetezca en cada momento. Además soy bastante vago y escribir me da pereza, para qué voy a mentir.

Mi primer contacto con los tebeos fue a muy temprana edad. Recuerdo que los domingos mi padre nos llevaba a mi hermano y a mí a una bodega que había cerca de mi casa, para comprar las gaseosas o lo que hiciera falta para la comida del mediodía, y allí vendían unos "sobres sorpresa" que llevaban dentro un tebeo de esos de Valenciana, del Guerrero del Antifaz, Roberto Alcázar, o El Pequeño Luchador, de los de la etapa a color, no los clásicos... Creo que esos debieron de ser los primeros tebeos que pasaron por mis manos, y a partir de ese momento nunca han faltado en mi casa. Mi hermano siempre se ha ocupado de comprar todos los que puede y yo leo los que me interesan. Con el paso de los años, a través de mi hermano o de otros amigos, siempre he tenido acceso a todos los tebeos que pudiera desear. Si no soy un lector más activo es porque mi afición no da para más.

Mi formación ha sido totalmente autodidacta. En el colegio ya era tirando a poco disciplinado, así que no iba a dejar que nadie me dijera cómo se hacían las cosas en algo tan personal y onanista como el acto de dibujar y contar historias. Para mí, hacer tebeos es un proceso que debe dar placer; por lo menos, así es como yo lo veo. Si no disfruto con una cosa, soy incapaz de hacerla, tengo una nula capacidad de sacrificio. Por tanto el único modo válido para mí es a mi manera; nadie puede enseñarme, porque nadie sabe lo que yo quiero hacer. Es como pelársela, cada uno sabe como le gusta hacérselo, y aprendes por instinto, no necesitas que nadie te dé indicaciones. Yo creo que lo de hacer tebeos, o lo aprendes solo, o no lo aprendes.

Castellón es una ciudad tranquila, con playa y montaña a pocos kilómetros, un sitio bastante agradable para vivir. Pero tiene una vida artística muy reducida y poco atractiva. Sólo conozco un fanzine que estuviera activo durante los años . en que yo empecé a tomarme un poco en serio, lo de dibujar. Era el Zapasta, un fanzine francamente bueno, en el que me hubiera gustado publicar, pero que se disolvió justo cuando yo pude contactar y hacer amistad con sus responsables (amistad que, por fortuna, conservo con algunos de ellos). El caso es que esto me obligó a moverme por mi cuenta desde el principio. Mis primeras cosas publicadas, fueron autopublicadas y tuvieron una escasa repercusión más allá de mi círculo de amigos. Estoy hablando de cuando tenía entre 16 y 20 años.

Desde que recuerdo, siempre he estado creando personajes de todo tipo. Pero de entre los primeros, en plan más serio, están los Nómadas, que era un grupito de amiguetes veinteañeros, tipo Friends. Lo del nombre es porque siempre incluía algún componente viajero en las historias, pero en realidad lo que importaba eran las relaciones entre ellos. Con estos, hice un fanzine fotocopiado en el 92. Luego hice el Alice, que era básicamente una sit-com televisiva hecha en historieta. Y en el 94 nos dio por creer que podríamos crear y , mantener una revista, El lado soleado, en la que involucramos a nuestros amigos José Fraile y Joseba Machado. No pasó del número uno, obvio decir. José y Joseba son dos tíos con verdadero talento, pero perdidos para la causa. Supongo que casos como los suyos se dan continuamente: gente con un notable potencial creativo que se asoma brevemente al medio pero, llevados de una mentalidad más pragmática o sensata que la de otros, se aburren enseguida y lo dejan. Es una pena, pero así es la vida.

Probablemente por lo que decía antes de que estoy más influenciado por el cine, y especialmente, por la tele, que por los tebeos, siempre he tenido bastante claro que el rollo que me apetecía hacer era el de historietas de corte costumbrista, urbano, y similar. Y sigue siendo con lo que más disfruto, pero eso no quita que de vez en cuando haya intentado hacer alguna historia de genero (fantasía, aventuras, o algo así). Hacer un tebeo de aventuras de calidad, sigue siendo para mí una asignatura pendiente.


Chaland es Dios. Probablemente no habrá ningún autor que me vuelva a influir tanto como lo hizo él.



Ciñéndonos al medio, Chaland es Dios, amigos. Probablemente no habrá ningún autor que me vuelva a influir tanto como lo hizo él. Chaland fue el autor que me convenció de que debía eliminar todas las líneas innecesarias y superfluas. Con él aprendí que el dibujo realista es aburrido. Que había que ir directo al grano, que dibujar era sobre todo una cuestión de buen gusto. Chaland me enseñó la belleza de la línea, la elegancia de un trazo preciso y rotundo. ¡Alabemos a Chaland!, ¡poneos de rodillas, hostia!

¿Más nombres? Vale, allá van: Serge Clerc, Floc'h, Dupuy-Berberian, Torres, Montesol, Seguí, Loustal, Sento, Ku'jpers, LeGall, Waltherý, Calatayud, Dodier, Yslaire (ya he visto que Sambre no está entre los 90 de los 90 del U; como vaya por ahí me voy a hinchar a repartir guantazos) y muchos más.

Estoy tratando de recordar qué tipo de historietas hice entre los 20 y los 25 años, pero ese oscuro periodo de mi vida se mantiene un tanto turbio en mi memoria. Fueron los años en que más esforzadamente busqué la profesionalidad dentro del medio. Cada historieta que empezaba, iba a ser mi proyecto definitivo, el que me iba a encumbrar, el puto tebeo más cojonudo de la historia. Con el tiempo me di cuenta de que con mi estilo de dibujo y el tipo de historias que hacía no me iba a comer un colín. Nunca llegaría a vivir de los tebeos, y por tanto los mega-proyectos de potocientas páginas, que luego nunca pasaban de la 10, no tenían sentido.

Más tarde, empecé a colaborar en el Como Vacas Mirando el Tren, fanzine valenciano que dirigen mis buenos amigos de Haciendo el León. Por fin, alguien hacía el trabajo sucio de vender la moto, y yo tenía toda la libertad del mundo para hacer lo que quisiera. Ya no tenía la intención de convencer a nadie de que era la polla en bote, simplemente empecé a hacer las historietas que me daba la gana y procuraba disfrutar haciéndolas. Entonces, las habichuelas me las ganaba por otro camino, y los tebeos se quedaban para el disfrute.

La oportunidad de sacar el Dios los Cría, surgió prácticamente sin proponérmelo, ya que fue David Muñoz quien le enseñó un puñado de páginas mías a Christian Osuna y a Javier Olivares, quien por entonces dirigía la colección Terra Incógnita, que editaba Camaleón. Sorprendentemente, ambos se mostraron interesados en sacar el material. Como no tenía material suficiente para dos tebeos, tuve que elegir, y finalmente me quedé con la opción Under Cómic, porque entonces daba la impresión de tener algo más de repercusión entre el público. Ya que ninguno de los dos editores aseguraba pago alguno, por lo menos que llegase al mayor número de lectores posibles. Todo el material del Dios los Cría había sido publicado ya, en el Como Vacas y en el catálogo del Certamen de Cómic del Injuve del 98, donde me dieron un accésit. Todo, a excepción de la primera historia, la más larga, la de las niñas del macro-festival. Y rápidamente pude constatar que era la historia que más gustaba.

Desde mis primeras entrevistas con Christian, éste, con su habitual ojo comercial (espero que se perciba el sarcasmo) trató de convencerme de las posibilidades de explotación de las niñas estas (¿a que suena a trata de blancas?). Y me encargó que hiciera varias tiras con ellas de protagonistas. Su intención era intentar venderías a alguna publicación de ésas de distribución gratuita para jóvenes, tipo El Planeta, El AB, el Mondo Sonoro o similares. Muchas de ellas son locales y de ese modo se podía intentar vender a varias a la vez, y de ese modo sacarles y un buen rendimiento económico.

Al final las tiras están saliendo en la revista Blue Joven, que edita el BBVA como regalo a todos los usuarios de su tarjeta joven. No me puedo quejar, tengo un público potencial mucho mayor de lo que podía esperar (la tirada de la revistilla de marras supera los 700.000 ejemplares). Desde julio, la tira se ha convertido en una doble tira, y comparto página con Javi Rodríguez (que está haciendo una cosa muy bonica). La serie, que no tenía título en el Dios los Cría, por fin ha sido bautizada con el nombre de sus protagonistas: Ángela y Clara.

Además de continuar con mis colaboraciones en el Como Vacas, también estoy metiendo páginas, siempre que puedo, en el Idiota y Diminuto de Juanjo el Rápido. Colé un par de cosas sueltas en los números 6 y 8 y en el 9 empecé una serie, titulada Rehacer mi vida. Pretende ser una historia larga, contada en entregas de dos o tres páginas, y es una historia de amor desgarradora, donde los personajes se quieren mucho y sufren aún más. Pero es un melodrama contado con sentido del humor. Quiero que sea una historia que emocione y que haga gracia. Yo soy incapaz de ver la vida sin humor, y creo que sería un autentico error hacer una historia como la de Rehacer mi vida sin meter los chistes adecuados en los momentos oportunos.

Ni en el Vacas ni en el Idiota se cobra un duro por publicar. Con el Vacas colaboro, sobre todo, por amistad con sus responsables, especialmente con la vaca Nacho y la vaca Gerardo, a quienes conocí tiempo antes de que iniciaran la revista, en un viaje al Saló de Barcelona. Y con el Idiota, por insistencia de Juanjo, otro editor tenaz, que persigue a todo aquel que le interesa para ficharlo. Pero es que además ambos son, seguramente, los mejores fanzines que se editan hoy en día en España. Ambos han conseguido atraer a una lista crecientemente impresionante, de autores. Y me gusta ser uno de ellos.

Hacia finales del año pasado, Óscar Palmer me encargó la colaboración en lo de Siniestro Total. He aquí una prueba más de lo mal que trabajo con condicionantes. Yo quise hacerla bien, trabajar como un profesional, hacerme un guion, planificar las cosas y todo ese rollo. Sabía quiénes estaban involucrados en el proyecto y que el nivel iba a ser muy alto. Estuve dos o tres días tratando de pensar una buena idea y tratando de buscar el estilo de dibujo que iba a usar. Pero fui incapaz, el tema no me apetecía demasiado, y no me concentraba. Al final hice lo de siempre: me senté, dibujé los bordes de las viñetas, los pasé a tinta, y me puse a dibujar sin saber de qué iba a ir la historia. Aún no sé si mi colaboración le gustó a alguien. Como pueden apreciar, señores editores, esto es una invitación a que me encarguen trabajos.

En estos momentos, estoy haciendo lo que será mi segundo tebeo para Under Cómic. Saldrá gracias al respaldo del lnjuve, que aparte de continuar con su certamen anual ha decidido donar unas ayudas para la edición a algunos de los autores que fuimos premiados en las ediciones anteriores. Será un nuevo tebeo de treinta y dos páginas, aunque con un formato ligeramente diferente al de los Flor de un Día, protagonizado íntegramente por Ángela y Clara. Tendrá dos historias. Mi intención es la de aportar un enfoque diferente en la forma de afrontar cada historieta de las chicas, no quiero hacer siempre lo mismo. Porque es un coñazo. Y creo que para el lector también es más divertido. La primera de las historias de este tebeo será la más singular, puesto que en ella las chicas aparecerán ligeramente rejuvenecidas, es decir, serán aún más niñas, lo cual será un poco chocante porque en el fondo la historia tendrá el mismo tono de chistes de pedos, pollas y cosas así, no sé si se me entiende. En la segunda historia, las chicas recuperarán su edad habitual y el guion será un poco menos superficial, ya que se centrará en la historia de amor (sí, otra) entre Clarita (para entendernos, la chica del pelo más corto) y un joven y guapo mozo. Creo que la gente del lnjuve quiere que todos los tebeos subvencionados salgan coincidiendo con la inauguración de la expo de los seleccionados de la convocatoria del concurso de este año, que será el próximo mes de noviembre. Así que permanezcan atentos a sus librerías más cercanas.

Por último, adelantándome a la pregunta que sé que les corroe, sobre si realmente me ponen las niñas, les responderé que sí, me ponen las niñas, las no tan niñas, las maduritas, las gordas, las flacas, las altas, las bajas y, en definitiva, cualquier cosa que tenga una raja entre las piernas y la voz algo menos grave que la mía. Denúncienme.

LA CANTERA SIGUE VIVA

1995 (?)
La cantera sigue viva, texto de Paco Delgado aparecido el año 1995 (?) en Diario 16, edición Castellón.